viernes, 7 de octubre de 2016

PRECIOSA LA VIDA ENTREGADA A CRISTO!

La hermana Verónika Rackova, Misioneras Sierva del Espíritu Santo, médico y administradora del hospital fue muy conocida por hermanas y hermanos presentes en Sudán del Sur. Cuenta uno de ellos que, "a principios del 2014, poco después del estallido de violencia en Sudán del Sur, Veronika escribió las siguientes palabras llenas de fe:
“Hace poco alguien me preguntó por qué seguía aquí. Sigo porque Jesús siguió su camino y no lo abandonó cuando llegaron las dificultades. Él aceptó el sufrimiento, las adversidades y cargó con la cruz hasta el final. Fue fiel al deseo del Padre. Él siempre estuvo con la gente, no los abandono. Siempre estuvo preparado para aceptar la muerte, porque los quería. Yo soy discípula de Jesús y sigo sus huellas con la fuerza del Espíritu Santo. No puedo dejar a la gente de Sudán del Sur porque los quiero. Ellos son felices con nuestra presencia aquí, por rezar con ellos, por estar construyendo juntos este joven y frágil país. La gente necesita nuestro apoyo, nuestro sacrificio y ayuda económica. Llegados a este punto, me gustaría agradecer a todos los que nos sostienen con su oración y ayuda. Estamos llamadas a ser un signo de esperanza en estos tiempos de oscuridad. Dios nunca nos abandonará porque Él es nuestro Enmanuel, nuestro Dios con nosotros”. Ella, el 16 de mayo de 2016, a causa de un atentado al vehículo en que ella regresaba a la cuidad, luego de llevar una persona al hospital, falleció 4 días más tarde en Kenia.

lunes, 3 de octubre de 2016

VOCACION

La vocación es la inclinación a cualquier estado, carrera o profesión. El término proviene del latínvocatio y, para los religiosos, es la inspiración con que Dios llama a algún estado de vida. Por eso el concepto también se utiliza como sinónimo de llamamiento o convocación.


A nivel general, la vocación aparece relacionada con los anhelos y con aquello que resulta inspirador para cada sujeto. Se supone que la vocación concuerda con los gustos, los intereses y las aptitudes de la persona.
La vocación también es considerada como un proceso que se desarrolla durante toda la vida, ya que se construye de forma permanente. Implica descubrir quién soy, cómo soy y hacia dónde quiero ir. Las respuestas a esos interrogantes marcarán la vocación y el camino a seguir por el individuo.
Sin embargo, el proceso de descubrimiento de la propia vocación es muy complejo y no es igual para todas las personas. Hay quienes creen haber sabido desde siempre que sienten un fuerte lazo con una determinada disciplina, y éstos contrastan con las personas que llegan a la mitad de sus vidas y se preguntan qué han hecho y por qué. La orientación vocacional suele fallar más veces de las que acierta, ya que se basa en una receta cerrada, que ignora los aspectos fundamentales de cada persona, y que pretende dar con una respuesta en el menor tiempo posible.
Es probable que la respuesta resida en cuánto haya profundizado cada individuo en su pasado, en sus raíces, en las razones de cada aspecto de su personalidad, para así poder estudiar sus necesidades, aquello que lo hace feliz, así como para defenderse de lo que amenace con derrumbar todo lo que haya construido. La vocación debería ser aquello que nos llena, que da a cada célula de nuestro cuerpo una sensación insuperable, una actividad que mientras la realizamos nos haga sentir que no necesitamos de nada más. Contrastando esto con el ritmo de vida que se lleva en la actualidad y con la creciente tendencia de la gente de tapar los problemas con ruido y con dinero, se entiende que muy pocos hayan oído ese llamado y que aún menos personas le hayan hecho caso.
Y este último punto nos lleva a comprender que la vocación requiere de mucho trabajo para que no se convierta en un desperdicio de energía; saber que la medicina es la razón de mi vida es el principio, y sólo tendrá sentido si dedico cada día a estudiar y convertirme en un profesional más experimentado y capacitado, con las herramientas suficientes para hacer de mi persona alguien realmente útil.